Cato utiliza un proceso de horneado a temperaturas extremas que fusiona el esmalte con la cerámica. El resultado es una superficie no porosa que no absorbe olores ni manchas,manteniendo ese blanco brillante "como nuevo" por años, incluso con agua dura. El modelo Jazmín es el estándar en México. Esto significa que si en 10 años necesitas un repuesto o un pedestal compatible, lo encontrarás sin problemas.